Dentro de la copiosa fauna artística Chilena, existe aún (gracias a Dios), un Trovador Cantautor, llamado Juan Carlos Ancatrio, al cual conocí personalmente allá por fines del año 85, cuya Biografía pueden ustedes leer en la Página de Famuc.cl
Este tremendo Artista y creador Cristiano, con un baño de humildad a toda prueba y que yo califico como un ejemplo para las nuevas generaciones, es un guerrero tenaz, su hermosa música está llena de melancolías y construida con maestría, además siempre ha sido acompañado y apoyado por músicos extraordinarios.
Ancatrio nunca tranzó con su música y talento, pese a luchar con grandes dificultades y pruebas, así fue construyendo, desde el dolor y con la complicidad y el amor inmenso, de su amada esposa Iris, una carrera potente y fructífera, su canto es vibrante y profundo, y tiene el pulso de esta américa morena e intensa, con mucho de 6/8 en sus acordes, creo que los músicos actuales debieran conocer más de su bella obra. Las letras están llenas de contenido, él no anda con rodeos, porque ama intensamente a su Señor Y Dios y lo demuestra potentemente en sus muy lucidas actuaciones, Juan Carlos Ancatrio, es un músico muy talentoso, cuya obra musical no debe jamás ignorarse, ¡no Señores no debe olvidarse!
Patricio Ibarra Villaseca.

El gran guitarrista Mario Muñoz, el baterista Luis Pérez, Juan Carlos Ancatrio y Telo Hernández, en el bajo…en el gran concierto de Famuc 1987 en el anfiteatro San miguel.

MONSTRUO… con mayúscula. Cuando lo vi en Capilla Macul, me imaginé a Joe Cocker…claro en una onda más artesa, pero con una calidad innata que era de envidiar. Único…esa es la palabra.
Una vez estuve en un ensayo de Eric Clapton y su banda…era una reunión privada entre un montón de cervezas y sus tremendos músicos en un teatro que habían arrendado en el centro de Santiago. ¿Qué hacia yo allí ?…bueno, yo tenía llaves de esa sala que se usaba diariamente para cultos de iglesia y me metí de patudo…los matones que lo cuidaban no dejaron que me acercara al grupo…bueno me senté en una butaca y disfrute el ensayo de todas maneras.
Que diferente fue conocer a J.C.Ancatrío…me brindo su amistad y hasta fue a cantar a mi matrimonio hace 40 años atrás. Grande amigo, ya te veré de 30 y podremos reirnos del pasado. Un abrazo a todos y nos vamos con la bandera al tope.
Rodolfo Soto
Gracias amigos amados, uds son grandes en lo que hacen, uno en la música y poesias, con un legado de diversos estilos, del rock, a las cuecas urbanos y, Rodolfo en las comunicaciones, creador de un estilo único, traspasando a fronteras internacionales, luchador incansable, rompiendo el esquema de radio Umbral, poniendo nuestra música de de mucho de nosotros, gracias amigos-hnos
Hace muy poco conozco a juan Carlos pero lo poco que he conocido de él me llena de orgullo y un claro ejemplo de los que vamos al lado construyendo contingencia, llevando a Jesucristo como nuestra única bandera. Gracias Juan Carlos
Tenía la edad de unos 14 años tal vez, cuando escuche por primera vez a un loco gritar a Viva voz «Cristo yo te quiero», «yo no cantó por cantar» y repetía una y otra vez » yo no cantó por cantar»… Mientras la batería sonaba potente con mucho grove igualito al de los Jaivas’ acompañada de un Bajo que estremecía el pecho de todos los presentes en esa Av. Central con limite urbano, de la José María Caro, en un momento paro y le dijo a todos los presentes:
-«y tu hermano que estay sentao ahí mirando, asustao por que te sacaron a la calle a predicar, que está campaña no sólo sea sacar las bancas de la iglesia pa’ juera, muestral es al mundo que Cristo te voló la cabeza!! –
– Desde aquel día mi chips cambió, supe que mi canto ya no sería el mismo, contestatario de carácter fuerte, con un mensaje claro y sin rodeos, su rock folck lleno de actitud nos invita a despertar y a romper barreras, que la iglesia no es para cobardes, que este camino y su militancia es para valientes y no para cualquiera.
Este siervo inútil, de humilde semblante es más útil que un montón de viejos vinagres con cargos importantes en la Congregación.
Ojalá su legado perdure para las próximas generaciones, lo he visto con su nieto haciendo música para la gloria de Dios.
Dios te bendiga Juan Carlos Ancatrio, el hijo del trueno!.
Para los que hemos tenido la oportunidad de escuchar a Juan Carlos Ancatrio y su banda sin duda no quedamos indiferentes. Una mezcla de matices y sus letras directas. Un hombre digno de recibir respeto e incluso admiración de sus pares, de los cuales me incluyo.