Por Patricio Ibarra.
La potente declaración del Profeta Jeremías…”os levantaré Pastores conforme a mi corazón», en el presente hoy, nos parecen palabras casi vacías, lejanas y ajenas, es difícil creer que en este siglo convulsionado, en medio de una humanidad llena de violencia y corrupción, Puedan ser palabras cumplideras, difícil es imaginar a hombres justos y correctos, caminando en Medio de las sofisticadas ciudades y sociedades del siglo 21…
Parecen ser palabras destempladas y bañadas con el óxido de los tiempos… ¡pero con una vigencia total!
Sin embargo analizando la historia sagrada, ¡nunca faltó un hombre-siervo, conforme al corazón de Dios!, nunca y en ninguna época, hemos sufrido la falencia de hombres santos que hacen la voluntad de Dios…los hemos matado, martirizados y perseguidos… ¡eso sí!, Pero esto no quiere decir que no han estado en medio nuestro…
Hombres santos y sencillos, sujetos a pasiones humanas como todos, pero que entienden la importancia de la comunión y cercanía, con El Señor, más también la perseverancia de vivir para él, ¡pecadores redimidos!, un gran ejército resplandeciente que ama al Padre Celestial, que ama su palabra… ¡un ejército blanco lleno de luz!…y la muy cierta realidades que: ¡no hay que buscarlos fuera, están entre nosotros!
Hoy, están sirviendo a su Señor….en nuestras calles y ciudades, en la diversidad de miles de congregaciones…
¡Hijos del Altísimo viviendo la vida del Cristo!, Son iglesia, son la esposa, son las vírgenes sensatas…son el remanente invisible, pero real… hombres falibles, pero con llamado… hombres santos; pero conscientes de su debilidad, personas entregadas, confiadas y fuertes en el Cristo victorioso y resucitado.
Estamos en el mundo obviamente pero; no pertenecemos a él, somos la Nación santa comprada por su sangre, la que nos hace ser parte de un extraordinario y real sacerdocio sin importar la realidad humana…. ¡hombres conforme al corazón de Dios…. así debiéramos vernos unos a otros…!
¡Si amigos míos!, si existen los hombres siervos conforme al corazón de Dios. Hoy mismo caminan en nuestras calles siguiendo las huellas del Maestro, cumpliendo la gran comisión, es decir; haciendo discípulos, caminan entre nosotros, en medio de las multitudes de las grandes ciudades, quizás invisibles a los que tienen ojos. pero que nada ven…
Creo SOLIDA mente lo compartido en estos escritos
SOY UNO DE ESOS.
ALELUYA Y GLORIA A DIOS
y a mi REDENTOR.
Hermoso, fuerte, verás, descriptivo e inspirado. Palabras sabias, que caminan firmes en medio de una sociedad necia y vacía. Hombres invisibles, pero reales. Que marcan el paso con huellas firmes y profundas que dejan clavada en el polvoriento suelo sólo un nombre: ¡JESÚS…!
Hermoso, fuerte, verás, descriptivo e inspirado. Palabras sabias, que caminan firmes en medio de una sociedad necia y vacía. Hombres invisibles, pero reales. Que marcan el paso con huellas firmes y profundas que dejan clavada en el polvoriento suelo sólo un nombre: ¡JESÚS…!
Sé! Que hay, mujeres y hombres débiles, sujetos a emociones, pero conforme al corazón de nuestro Señor. Se levantan cada día y dirigen su mirada más alla de las paredes y ven lo que otras y otros no vemos.
Gloria a mi Dios por tod@s ell@s.